Katiuska King

Con ímpetu rodó para refundar el ahora con un nuevo rumbo.

En el medio aplaudían el diálogo. A unos pasos, curvó y empezó a denostar a quienes votaron por él. Arriba y al medio celebraban.

Un poco más allá, volvió a girar. Esta vez costaba más seguir.

El camino de vuelta era empinado y ya no podía rodar. Los de arriba volvían a aplaudir, más abajo reinaba el silencio.

Con el tiempo, el eco se hacía más grande y sólo arriba se percibía con certeza el recorrido como volviendo sin haberse ido y con la miseria del próspero…