Conversatorio de presentación de estudios del Centro de Investigaciones económicas y de las pequeñas y medianas empresas (CIEPYMES)

Katiuska King M.

En la actualidad, pareciera que los modos de producción taylorista y fordista han invadido los ámbitos académicos.

Recordemos que Taylor en su obra Principles of Scientific Management (1912) aplicó métodos positivistas y mecanicistas a la producción industrial para aumentar la productividad con división de tareas, “control de tiempos de ejecución y de remuneración…”[1].

Luego llegó Ford quién puso en práctica la producción en cadena de automóviles con fabricación en serie y salarios altos. En los 70 estos modos de producción fueron remplazados por el toyotismo que promueve un sistema en el que el trabajador participa en el incremento de la productividad, mejorando la calidad que “supera a la mecanización e individualización del trabajador, elemento característico del proceso de la cadena fordista”[2].

En economía, la especialización es promovida para lograr costos de escala decrecientes, en la permanente búsqueda de un equilibrio económico estable que se alcanza con el crecimiento del sector secundario y grandes producciones.

En la actualidad, el nivel de especialización existente a la par con una mecanización de las ideas, resulta preocupante en por lo menos dos ámbitos: la integralidad y la implicancia para países pequeños y desiguales como Ecuador.

Países industrializados como EEUU, cuentan con expertos en medicina, psicología, economía, por citar algunas profesiones con un conocimiento tan sofisticado y puntual para proveer un solo producto o servicio. Este enfoque no permite ver la integralidad de la realidad y promueve aún más el aislamiento inter e intra profesional.

En el extremo de la especialización, resulta que al mercantilizar las profesiones solo es rentable atender a grandes mercados y en la práctica resulta que solo las grandes corporaciones, empresas o bancos conocen realmente lo que está sucediendo.

La realidad es un sistema complejo de interrelaciones, y solo desde distintas ópticas y profesiones se puede tratar de entender lo que sucede. ¿Acaso los grandes pensadores de otra épocas no eran al mismo tiempo filósofos, historiadores, politólogos, sociólogos y economistas?

La especialización excesiva es contraproducente para países pequeños. Cómo compatibilizar esta búsqueda de constante crecimiento económico con las realidades de los países latinoamericanos cuya exclusión y marginalidad hacen del trabajo una forma de sobrevivencia no de vida. Esto ha generado no solo mercados de trabajo duales con personas excluidas por su falta de formación o especialización académica, sino sistemas económicos paralelos que no se comunican entre ellos. La economía social y solidaria es algo que pocos entienden pero si algo se debe rescatar es su carácter solidario, característica mal traducida como cooperación en la economía pero olvidada por el mercado, por lo urbano o por las grandes empresas.

Hace poco leí una tesis, excelente académicamente pero poco práctica en términos de aplicación a las prioridades que nuestra sociedad nos impone. La creatividad, inexistente en los modos de producción taylorista y fordista, es indispensable para construir soluciones nuevas especialmente para los jóvenes a quienes las generaciones presentes no los tienen presente.

Como ya mencioné las grandes empresas tienen posibilidad de investigar y conocer el mercado mejor que el mismo Estado y es responsabilidad de la academia aportar para que esas brechas no se agranden sino contribuir para que el conocimiento pueda ser utilizado desde una lógica distinta por las pequeñas y medianas empresas.

A veces la vorágine de la política pública no permite ver la integralidad de lo que acontece en la realidad. La academia puede contribuir y aportar como ha procurado hacerlo el Centro de investigaciones económicas y de las Pequeñas y Medianas Empresas (CYEPYMES).

Es así como pretendemos que el Centro de investigaciones económicas rompa la lógica de investigar solo para publicar y que se convierta en un aporte a la sociedad con análisis crítico.

Un Centro de investigación que forme investigadores diversos, heterogéneos, flexibles y sobretodos solidarios con esa otra sociedad que lucha por sobrevivir.

 


[1] Ediciones Larousse (2009), Diccionario enciclopédico, décimo quinta edición, Larrousse: México

[2] Toyotismo. (2012, 19 de julio). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 17:21, julio 19, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Toyotismo&oldid=58078663