Razones por las que Ecuador no debería ir a las negociaciones para un acuerdo comercial con la Unión Europea

15 de diciembre 2011

Veo con preocupación que nuevamente comienzan a plantearse opiniones a favor y en contra de firmar un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Las expresiones o presiones a favor están recogidas con mucho fervor en ciertos medios de comunicación. Algunas declaraciones parecen desafiar la lógica  al afirmar que “para respetar la soberanía del país es necesario tener un acuerdo vinculado”. Mientras que otras dramatizan el escenario sosteniendo que “la diversificación de mercados internacionales se convierte en una tarea dura para el sector privado”.

Tal como lo mencioné en su momento, es inadecuado que el Ecuador adhiera al Acuerdo Multipartes ya negociado entre la Unión Europea, Colombia y Perú.
Si el Ecuador decide continuar en el proceso de negociaciones con la Unión Europea, tenemos que precisar que lo que se firmaría es, a todas luces, un Tratado de Libre Comercio (TLC), donde no solo se incluyen temas comerciales de bienes sino temas de propiedad intelectual, compras públicas, servicios, sectores estratégicos, entre otros. Es decir, a cambio de ciertas rebajas arancelarias a algunos productos tradicionales (principalmente el banano), Ecuador tiene que, además de hacer lo mismo con los productos europeos, otorgar ventajas a las empresas europeas en los servicios, las compras públicas, propiedad intelectual y los sectores estratégicos ecuatorianos , según las formas que establecen tales Tratados de Libre Comercio. No nos engañemos: esto no es acuerdo entre iguales e irá solo en una vía, es decir en beneficio de los europeos.
Hay al menos 10 razones por las cuales Ecuador no debería insistir con la “negociación” que actualmente la Unión Europea ofrece al resto de países andinos:
1.       Se perdió la posibilidad de firmar un acuerdo Bloque a Bloque garantizando posibilidades de negociación. Colombia y Perú ya finalizaron la fase de negociación y no tienen nada que perder porque estos países ya optaron por tener TLC’s con EEUU.
2.       La no firma de TLC  fue una de las banderas del plan de gobierno de Alianza País, por lo que se estaría traicionando la línea de los postulados del proyecto original, sin que esto signifique descuidar la importancia del comercio internacional para el Ecuador.
3.       La firma de un TLC, privilegiaría una vez más a los sectores tradicionales y condenaría cualquier oportunidad de cambio de la matriz productiva del Ecuador. ¿Acaso se quiere una república bananera?
4.       El equipo negociador del Acuerdo actúa sin el aval de las instancias públicas competentes, demostrando una falta de transparencia y poniendo a los intereses nacionales en riesgo;
5.       La Unión Europea no podría ofrecer otras condiciones que las acordadas con Colombia y Perú, ya que cualquier concesión al Ecuador debería también ser otorgada a los otros dos países. Con toda certeza, la UE no estará dispuesta a sacrificar las ventajosas condiciones obtenidas con Colombia y Perú para aceptar las legítimas aspiraciones del Ecuador.
6.       Es preferible y ventajoso para el país negociar un acuerdo de comercio dentro de un marco “regional” y no individual (de país a país). Un acuerdo Bloque a Bloque (Mercosur UE) permitiría posibilidades de negociación paritarias.
7.       El Ecuador debería asumir una política de no denuncia de los Tratados Bilaterales de inversión (TBI). Hasta ahora solo el TBI con Finlandia está denunciado y hay otros TBI que han sido denunciados pero que no fueron enviados al Registro Oficial para su publicación.
8.       La Unión Europea, que atraviesa una situación económica critica, intentará incrementar sus  ventas al exterior, agravando nuestra frágil situación externa. Como ya se mencionó, la firma de un TLC es el instrumento para otorgar ventajas a los productores europeos en sectores clave: propiedad intelectual, servicios, inversiones en sectores estratégicos, compras públicas.
9.       El Ecuador reduciría el margen de maniobra en la aplicación de las políticas públicas. La dolarización, disminuye ya las posibilidades de aplicación de la política económica: con este acuerdo se condenaría definitivamente la política arancelaria y se pondría en riesgo la aplicación de políticas en el ámbito financiero.
10.   La firma de un TLC no garantizará automáticamente el aumento de las exportaciones de Ecuador; por otro lado, sin la firma de un TLC tampoco se acabarían las exportaciones a la Unión Europea.  Existen oportunidades de incrementar  la venta de nuestros productos a través de opciones que garanticen mayores precios como el comercio justo y el comercio orgánico.
El país debe ser coherente y serio. Si en verdad no quiere firmar TLC, entonces no cabe insistir en ir a las negociaciones por las razones expuestas.