Compromiso social de la nueva ministra de Economía Katiuska King

Por Cristiano Morsolin

Katiuska King Mantilla fue posesionada el día lunes 6 de abril como Ministra Coordinadora de la Política Económica. La Ministra King posee una importante trayectoria y experiencia en el ámbito económico y de desarrollo.
Desde el comienzo del actual Gobierno del Presidente Correa se ha desempeñado como Subsecretaria de Seguimiento y Evaluación de la Secretaria Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES), donde colaboró en la realización del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2010, el Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, y el diseño, organización y gestión de la Subsecretaría de Seguimiento y Evaluación. Además participó en  la evaluación del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2010, el seguimiento a la inversión pública, y fue delegada de SENPLADES al Consejo Social y  al Consejo Cooperativo Nacional, entre otros.

Ha publicado documentos metodológicos sobre evaluación de programas sociales, ha coordinado desde la SENPLADES la redacción de la Publicación “Construcción del Estado Nacional para alcanzar el buen vivir – Memoria Bienal 2007-2009”, a más de algunas evaluaciones, entre ellas, “Políticas públicas para el control de la inflación”.

Inició su vida profesional en el área de Planificación del Servicio de Rentas Internas (SRI), realizando la estimación de ingresos fiscales y colaborando en el desarrollo del Proyecto de Régimen Impositivo Simplificado Ecuatoriano (RISE). Luego trabajó como experta en análisis cuantitativo de la Secretaría del Frente Social en la Unidad de Análisis e Información (SIISE), donde desempeñó funciones de investigación socio-económica. Así mismo colaboró en la redacción del Informe país de Metas del Milenio y apoyó la organización política de las mesas de concertación para discutir las propuestas para la Asamblea Nacional Constituyente.

Como  catedrática se ha desempeñado a tiempo parcial en la Universidad San Francisco de Quito y ha dado clases en la Universidad de Cuenca y en la Escuela Politécnica del Litoral (ESPOL), Guayaquil.
La Ministra King, quien habla francés, inglés y portugués, obtuvo el título de Economista con especialización en desarrollo sustentable en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, donde participó en el movimiento estudiantil de transformación académica de la Facultad de Economía. Posteriormente cursó la maestría en Estadística y Econometría en la Universidad de Lovaina, en cuya tesis analizó la eficiencia del sector público.
Ahora, a sus 34 años, asume el cargo en el cual estuvo, hasta el lunes pasado, Diego Borja, quien, a su vez, fue posesionado como Presidente del Directorio del Banco Central del Ecuador[1].

Diferentes organizaciones sociales, como la obra jesuita Centro Muchacho Trabajador y la Fundación salesiana PACES junto a la Universidad Politécnica Salesiana, sede Cuenca, Rene Unda-Coordinador de la Maestría en políticas para infancia de la Universidad Politécnica Salesiana, sede Quito, desde sus experiencias de mas de 30 años en Ecuador, han expresado sus felicitaciones y apoyo por el compromiso social de la nueva Ministra King que en SENPLADES se ha destacado por promover el dialogo con diferentes sectores populares, sin excluir a los niños, niñas y adolescentes trabajadores desde la óptica de inclusión en una perspectiva de equidad y justicia reconocida en el Plan Nacional de Desarrollo.

Personalmente me he encontrado en algunas ocasiones en entrevistas con la Ministra King y en nombre del Observatorio sobre Latinoamérica SELVAS, puedo expresar mi profundo aprecio por esta joven representante del Gobierno que con gran honestidad y capacidad intelectual ha demostrado en hechos concretos el reconocimiento a los procesos de actoria social y de protagonismo desde algunas voces olvidadas de la sociedad civil ecuatoriana.

Un hecho contundente fue la participación de la Ministra King en el lanzamiento del libro “En deuda con los derechos – diferentes miradas sobre ciudadanía, trabajo infantil, explotación, derechos de los niños, niñas y adolescentes de Ecuador” realizado en la Universidad Politécnica Salesiana de Quito el jueves 25 de marzo, con el apoyo de la maestría en políticas para la infancia de la Universidad Politécnica Salesiana.

Manuel Álvarez, adolescente trabajador organizado, ha evidenciado que “agradezco a el autor Cristiano Morsolin, por hacernos participes del lanzamiento de este libro “En deuda con los Derechos”, en el cual se refleja la realidad de los NATs en el Ecuador, siendo nosotros, los principales protagonistas, quienes relatamos nuestra historia de NATs y como el trabajo ha influido mucho en nuestras vidas de constante aprendizaje. Quiero afirmar que junto a nuestras familias hemos mejorado nuestras condiciones de vida, gracias a la propuesta educativa-social que ha venido desarrollando “El Centro del Muchacho Trabajador”, en la ciudad de Quito. Puedo señalar que en esta institución, se practica el cumplimiento de muchos de nuestros derechos, entre los que se podría nombrar los siguientes: el derecho a ser escuchado, el derecho a la libertad de expresión, el derecho a tener reuniones para analizar lo que esta pasando con los NATs en nuestra sociedad, para abrir mas nuestros ojos a una realidad cierta, el derecho a ser protegidos contra la explotación laboral, abuso y maltrato, de aquellos que no tienen conocimiento que somos sujetos y actores de derechos, lo que esta manifestado expresamente en el articulo n. 32 de la Convención de los Derechos del Niño.

Esto nos ayuda a fortalecer nuestras organizaciones que van de la mano con nuestros conocimiento y nuestra vida diaria”.

Manuel Álvarez ha concluido su intervención afirmando “quiero que me escuchen cuando hablo y me ayuden a resolver mis problemas, deseo que jueguen conmigo y que valoren mi trabajo. Para nosotros como niños y jóvenes trabajadores, es importante que escuchen nuestra opinión y la tomen en cuenta, para que así se puedan regir y elaborar leyes que nos involucren a nosotros”.

En este espíritu de dialogo constructivo la nueva Ministra Katiusca King, en aquella ocasión como presentante de SENPLADES, ha tratado de interactuar directamente con el adolescente trabajador Manuel confirmando la apertura del Gobierno, para escuchar y no excluir a ningún sector popular de la inclusión activa en la “Revolución Ciudadana”.

KATIUSCA KING, en una importante y articulada entrevista que aparece integralmente en el libro “En deuda con los derechos”explica que “de alguna manera la erradicación del trabajo infantil es un paradigma que penaliza las consecuencias de un problema estructural y agrava el problema. Antes que entender las causas, lo que se esta haciendo es penalizar las consecuencias del mismo y por eso que ahora vamos incluir el trabajo infantil dentro del objetivo n.1 del Plan Nacional de Desarrollo, de auspiciar la igualdad, la equidad social y la integración social. Para nosotros los niños son sujetos de derecho, eso es totalmente cierto.

(…) Existen diferentes niveles de trabajo infantil, trabajo reproductivo, trabajo que se genera para ayudar el tema del hogar y los que plantean es una valoración de cierto tipo de trabajo infantil en el tema de transferencia de conocimientos y de valores que es una forma de enseñar valores a los niños. Como SENPLADES nos parece importante en ese sentido es que hay que tener un respeto, no podemos ser totalitarios, uno podría condenar el trabajo reproductivo pero son formas mediante las cuales la familia se integra, la familia empieza a colaborar. NO se puede decir todo el trabajo infantil es malo y empezar a satanizar ciertas cosas porque efectivamente en este tipo de trabajo los niños aprenden, pasan tiempos con sus padres, es un trabajo que de alguna manera no es algo malo. Lo que si nosotros vemos malo es como las empresas se aprovechan de que pueden conseguir mano de obra barata para obtener mayores ganancias. Eso es distinto que el hecho de tener niños que apoyan tareas del hogar o que apoyen inclusive algunas tareas familiares en las fincas, en las haciendas, en las parcelas productivas de los hogares, en este caso rurales.

Hay que tener estas 2 dimensiones y no que todo es absolutamente malo. Es verdad que mucho del trabajo infantil reproductivo no puede ser medido económicamente pero si hay que recuperar ciertos valores que pueden ser transferidos y que sobretodo los indígenas los recogen como importante, de transferir estos valores a través de esta convivencia con los padres”.

«El trabajo en basurales es un delito de lesa humanidad, dado los riesgos de enfermedades a los que están expuestos los niñospor el tipo de desechos que manipulan y que en algunos lugares involucran a los que provienen de hospitales», señaló el ministro de ecuatoriano de Relaciones Laborales, Richard Espinosa el día miércoles 24 de marzo. El anuncio sobre la erradicación lo realizó al presentar el programa «Ecuador Sin Trabajo Infantil», para reforzar la protección especial contra cualquier tipo de explotación laboral o económica en el país y radicalizar la lucha que lleva adelante el Gobierno contra el trabajo de menores, señala un comunicado del ministerio[2].

Esta importante declaración del Ministro Espinosa demuestra la actitud del Gobierno de superar la categorización de las peores formas del trabajo infantil del convenio n.182 de la Organización Internacional del Trabajo, considerando el trabajo infantil en basurales en la definición de delito de lesa humanidad, encontrando sintonía y acuerdo con las propuestas de los movimientos sociales NATs que en Ecuador y a nivel mundial consideran la esclavitud sexual infantil, la trata de niños, el fenómeno de los niños vinculados a los conflictos armados y el trabajo en basurales como expresiones de explotación y delitos y no de trabajo infantil.

En una reciente publicación de UNICEF a nivel regional, se subraya que “los niños tienen su propia perspectiva sobre el trabajo y esta puede ofrecer muy pocos puntos en común con los programas oficiales. (…) Los menores trabajadores pueden convertirse a menudo en los mejores portavoces de sus propios intereses. Hay más organizaciones establecidas por los menores trabajadores, que exigen una mejora en las condiciones laborales y en algunos casos defienden su derecho al trabajo.

En América Latina, los grupos organizados de menores que trabajan son cada vez más protagonistas de sus propios derechos. (…) La mera posibilidad de organizarse entre ellos para abordar su situación puede tener enormes repercusiones sobre el crecimiento y la auto confianza de los niños que trabajan. Al mismo tiempo, sus prioridades pueden entrar en conflicto con las metas oficiales, que hacen hincapié en la edad mínima necesaria para trabajar y la asistencia obligatoria a la escuela. Es importante que las autoridades locales no respondan de una forma intransigente, sino que colaboren muy estrechamente con las organizaciones infantiles para llegar a un consenso y formular programas y soluciones que sean compatibles con los mejores intereses a largo plazo de los niños y con su deseo de libre determinación:

–       Alentar y apoyar la formación de organizaciones de niños que trabajan, especialmente para los niños de mayor edad;
–        Colaborar estrechamente con estas organizaciones a fin de llegar a consensos y formular programas y soluciones compatibles con los intereses a largo plazo de los niños y con su deseo de libre determinación.” [3]

La apertura al diálogo y el fuerte compromiso social que caracteriza a la nueva Ministra Katiusca King, demuestran un reconocimiento a la libre determinación de los sectores excluidos como son los Niños, Niñas, Adolescentes Trabajadores Organizados, como afirma UNICEF.

– Cristiano Morsolin, operador de redes internacionales para la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Trabaja en Latinoamérica desde 2001 con experiencias en Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, Brasil. Co-fundador del Observatorio sobre Latinoamérica SELVAS.

Quito, jueves 8 de abril de 2010

[1]www.mcpe.gov.ec
[3]Ciudades para la niñez – Los derechos de la infancia, la pobreza y la administración urbana. UNICEF 2004

Fuente: http://alainet.org/active/37249